La renovación del Instituto Internacional de Ciencias de la Información Geográfica y Observación de la Tierra (ITC) en la Universidad de Twente es un claro ejemplo de diseño biofílico, que busca reconectar a las personas con la naturaleza a través de la arquitectura. En lugar de optar por una nueva construcción, el proyecto se centró en revitalizar el icónico edificio Langezijds, integrando la naturaleza en cada aspecto del diseño. Los patios abiertos, la vegetación interior y exterior, y los 20,000 listones de aluminio en la fachada, que juegan con la luz y las sombras, recrean la sensación de estar inmerso en un entorno natural.

La Universidad de Twente en Enschede, Países Bajos, es un centro de investigación líder en geología y sostenibilidad. Fundado en 1950, ITC ha renovado su edificio histórico, el Langezijds, convirtiéndolo en una moderna instalación de 13,605m². Este nuevo espacio integra aulas, laboratorios, oficinas y patios, ofreciendo un entorno que fusiona arquitectura y naturaleza. Los 20,000 listones de aluminio en la fachada del edificio crean un juego de luces y sombras, evocando un paisaje natural en el corazón de la ciudad. El diseño de estos elementos, junto con los patios interiores, genera un ambiente laboral armonioso y sostenible. La renovación del ITC destaca la importancia de modernizar espacios sin perder su conexión con la naturaleza.



El diseño paisajístico activo del ITC, con sus patios abiertos, no solo conecta los interiores con el entorno exterior, sino que también proporciona un hábitat para la fauna local. La integración de la arquitectura con la naturaleza ha creado un pequeño ecosistema que mejora tanto la calidad ambiental como el bienestar de los investigadores que trabajan allí. Este enfoque arquitectónico contribuye a los esfuerzos globales por un planeta más sostenible, transformando el ITC en un referente en el diseño de edificios educativos.
Innovación Arquitectónica y Diseño Urbano Sostenible en São Paulo









